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Caá Catí

Caá Catí: Ordenan retiro de chatarra y vehículos de la vía pública

Un grupo de vecinos de la ciudad de Caá Catí reclamó al Concejo Deliberante, al Hospital local, al Juzgado de Faltas y a la Municipalidad que interviniera en el caso de un taller mecánico cuyo dueño exhibía sistemáticamente malas prácticas de evacuación de desechos.

En concreto, vertía aceite, combustible y otros fluidos sobre la vereda. Esos residuos ensuciaban la calle e impedían el tránsito porque tanto motos como autos estaban mal estacionados. En simultáneo, esas malas prácticas –que incluían chatarra abandonada- promovían la aparición de ratas y el vector del dengue, todo lo cual implicaban riesgos para la salud.

Al no obtener respuestas, acudieron al Juzgado de Paz, a cargo de Olga Fabro, quien enfatizó en el derecho constitucional de los habitantes a contar con un ambiente sano. En el mismo sentido, recordó que tanto la Constitución Provincial como la Carta Orgánica Municipal abordan a ese derecho. Y en particular, ésta última se refiere a “preservar el ambiente, evitar su contaminación, participar en su defensa y reparar los daños causados…”.

Destacó que la norma comunal pregona específicamente “la buena vecindad” y un “comportamiento solidario en la vida comunitaria”.

Impacto ambiental

Fabro ahondó en el impacto ambiental asociado a los talleres de reparación de vehículos, los cuales se relacionan principalmente con la generación de residuos sólidos y líquidos y en pequeña escala emisiones y ruidos.

Los residuos sólidos están compuestos principalmente de filtros de aceites usados, trapos, polvo, papeles absorbentes contaminados con aceite o combustibles, lodos de desechos de aceite en los sumideros, lodos de los estanques de limpieza, baterías usadas (ácido y plomo), repuestos usados, neumáticos, desechos metálicos.

En tanto que los líquidos pueden ser desechos de aceites lubricantes, fluidos de transmisión, solventes gastados, soluciones de lavado gastadas, refrigerantes usados.

A ello se suman los efluentes (volcado de las aguas de limpieza del piso a los desagües comunes y de origen sanitario); emisiones a la atmósfera (constituidas por las que pueden emitir los vehículos en reparación al poner el motor en funcionamiento y por los productos aerosoles como los limpiadores de carburador, impermeabilizantes); y ruidos (generados por servicio de desabolladura, funcionamiento de los vehículos y el eventual sonido de compresores).

Medidas dispuestas

La magistrada ordenó al propietario del taller que en un plazo de 60 días remueva los vehículos estacionados en las veredas y retire de la zona urbana los restos de vehículos en desuso y las chatarras. En caso contrario, aplicará sanciones conminatorias,

Al Municipio le exigió el control del cumplimiento de lo dispuesto, colaborando en la limpieza y descacharrizado en los inmuebles y sus alrededores. Y una evaluación sobre la habilitación otorgada al taller mecánico, que de no aprobarla o tenerla, implicará su clausura provisoria del taller mencionado.

Recomendó a la Municipalidad implementar a la brevedad un programa educativo para mantener limpias las calles de la ciudad, caminos vecinales, rutas y espacios verdes; y otros, y requirió que en los proyectos de actividades públicas y privadas que modifiquen directa o indirectamente el ambiente del territorio municipal se realice una evaluación previa del impacto ambiental.

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