En el marco de las acciones comunitarias de prevención, promoción de derechos y fortalecimiento de vínculos familiares, los Facilitadores Judiciales llevaron adelante una actividad articulada junto al Colegio Secundario de Loreto, con el acompañamiento del Juzgado local.
El taller tuvo lugar en las Instalaciones del Colegio Secundario y se realizó el día 11 de mayo del corriente año y estuvo a cargo de la Dra. Analia Soledad Marquez, quien en forma conjunta con la Rectora del Colegio Ledesma Yesica acordaron los ejes centrales del encuentro.
Durante el encuentro se abordaron temáticas vinculadas al uso responsable de las redes sociales, la prevención de riesgos digitales, los desafíos virales que pueden afectar a niños, niñas y adolescentes, y la importancia del acompañamiento familiar en el entorno virtual.
Asimismo, el Juzgado de Paz de Loreto, presentó y entregó a la institución educativa una guía orientativa para padres y tutores, elaborada desde el ámbito judicial, con recomendaciones prácticas sobre seguridad digital, pautas de cuidado y acuerdos familiares para el uso de pantallas y redes sociales. La propuesta tuvo como eje central fortalecer el rol de la familia como espacio de protección, diálogo y contención, resaltando la necesidad de construir entornos seguros para adolescentes y jóvenes frente a las nuevas problemáticas digitales. En ese sentido, se destacó que la familia constituye el primer ámbito de cuidado y formación integral de las personas, principio reconocido tanto por la Constitución Nacional como por los instrumentos internacionales de derechos humanos. La guía presentada incluye recomendaciones concretas para:
-Fomentar el diálogo permanente con hijos e hijas;
-Supervisar el uso de redes sociales y dispositivos;
-Establecer horarios y acuerdos familiares sobre pantallas;
-Detectar señales de alerta ante situaciones de acoso, amenazas o exposición a contenidos violentos;
-Promover canales de ayuda y acompañamiento institucional.
Al finalizar se remarcó la importancia del trabajo conjunto entre familia, escuela y comunidad para prevenir situaciones de violencia, promover la convivencia y garantizar la protección integral de niños, niñas y adolescentes.
La actividad se desarrolló con amplia participación de la comunidad educativa y forma parte de una agenda de acciones impulsadas por los Facilitadores Judiciales orientadas a la promoción de derechos, el acceso a la justicia y la construcción de espacios comunitarios de cuidado.