Comparseros de Santo Tomé participaron de un taller de carnaval sustentable que propuso nuevas alternativas para la confección de trajes, con eje en el uso de materiales reciclados. La capacitación se realizó en el club Gallini y estuvo a cargo del emprendimiento Greenmelt, originario de San Luis del Palmar.
Durante la jornada, se presentaron técnicas para la elaboración de boas y plumas artificiales a partir de plástico reciclado, en una iniciativa que apunta tanto a reducir costos como a disminuir el impacto ambiental de la actividad carnavalera.
Alternativas económicas y sustentables
El fundador de Greenmelt, Telmo Cristaldo, explicó que el proyecto se dedica a transformar residuos plásticos en nuevos პრáƒáƒ“უქტos, con foco en soluciones aplicadas al carnaval. En ese sentido, destacó que la propuesta busca brindar herramientas a los comparseros para que puedan desarrollar sus propios diseños de manera más accesible, sin depender de insumos costosos ni de origen animal.
Cristaldo señaló que uno de los principales desafíos actuales del carnaval es el económico, especialmente por el alto costo de los materiales tradicionales utilizados en los trajes. Frente a este escenario, la iniciativa apunta a ofrecer opciones que permitan mantener la calidad estética, pero con una reducción significativa en los gastos.
Asimismo, remarcó que, a diferencia de otros países donde se utilizan materiales como fibra de vidrio o acetato para la fabricación de plumas artificiales, en Argentina la propuesta se basa en el reciclaje de plástico PET, como el de las botellas de gaseosa. A partir de este material, se generan estructuras más livianas, resistentes y flexibles, que además logran una apariencia más cercana a lo natural.
Innovación con identidad local
Otro de los aspectos destacados es que los materiales utilizados provienen de residuos plásticos generados en la propia comunidad, lo que permite no solo reducir costos, sino también fortalecer una lógica de producción local. Según explicó Cristaldo, este enfoque permitió resolver una de las principales limitaciones de las plumas artificiales, que era la falta de naturalidad en su apariencia.
Además, subrayó que insumos como la fibra de vidrio o el acetato no se producen en el país y deben ser importados, lo que incrementa los costos y la dependencia externa. En cambio, el uso de plástico reciclado representa una alternativa accesible y sustentable.
Finalmente, el referente de Greenmelt expresó su intención de seguir promoviendo el concepto de carnaval sustentable, aunque reconoció que existen barreras culturales, especialmente en el ámbito del diseño. En ese marco, señaló que la propuesta no busca reemplazar las prácticas tradicionales, sino ofrecer nuevas herramientas que amplíen las posibilidades creativas.
El taller contó con el acompañamiento de referentes locales y del municipio, y al cierre Cristaldo agradeció la convocatoria, destacando la participación de comparseros y el interés generado por la propuesta.