Una camioneta cargada de escombros y la voluntad de mejorar su propio entorno fue el punto de partida para que un grupo de vecinos de La Cruz, en la costa correntina del río Uruguay, emprendiera la tarea de reparar los caminos rurales de la zona. La iniciativa surgió como respuesta a la falta de mantenimiento por parte de las autoridades municipales, situación que —según expresan— se agrava día a día.
En un posteo que se viralizó en redes sociales, José Alegre, uno de los principales impulsores de la movida vecinal, describió con crudeza la situación actual: “Ya que estamos a la deriva en nuestro pueblo, las calles en muy mal estado en toda la localidad, imagínese las calles de las chacras. Conseguí escombros para apalear las huellas profundas. Aprovechando que no llueve, empezamos con la camioneta a acarrear y tapar las huellas. Esperamos el camión para acarrear, y nunca apareció. Nunca vi mi pueblo tan abandonado.”
Alegre asegura que el deterioro no se limita a las zonas rurales, sino que también afecta a las calles urbanas, generando dificultades en el tránsito diario y en el acceso a las chacras. La publicación generó numerosos comentarios de apoyo y coincidencia: varios vecinos señalaron que las promesas de mejoras quedaron en campaña y que temen tener que esperar “otros cuatro años” para que las autoridades vuelvan a ocuparse de ellos.
Mientras tanto, los habitantes continúan organizándose para paliar los problemas que deberían ser atendidos por el municipio, demostrando una vez más que la comunidad se moviliza donde el Estado no llega.