A la sostenida creciente del río Uruguay que obligó a unas 30 familias de Santo Tomé a abandonar sus casas, se desató ayer un fuerte temporal de viento y lluvia que provocó voladura de techos, y dejó a varios barrios anegados, con postes de luz y árboles caídos, casas sin techos y cuantiosos daños en toda la ciudad.
Según los datos oficiales aportados desde la Comuna, cayeron más de 100 milímetros de lluvia en pocas horas.
Además precisaron que la mayoría de las casas destechadas fueron de la zona de sur donde afectó a una amplia barriada.
La caída de postes provocó el corte de electricidad por varias horas en diferentes sectores de la ciudad y parajes rurales aledaños e incluso las calles quedaron intransitables donde vehículos se hundieron y quedaron varados.